lunes, 3 de diciembre de 2018

Voyager

Querido nadie:

No nos engañemos, no hay nadie al otro lado, soy la Voyager enviando mensajes a la nada.

No sé si reir o llorar al darme cuenta que desde que tenía 17 años y empecé a escribir aquí no he avanzado. A efectos prácticos todo, y repito, todo, sigue igual o en el mejor de los casos, ha cambiado pero para peor, paradojicamente.

Sigo con Pedro, pero creo que esto tiene fecha de caducidad. Descubrió este blog, me vigila en forocoches, revisó mi teléfono... Siento que su inseguridad me invade.

Mi vida es un guerrero luchando contra un tifón. No importa cuantos espadazos este le pegue a la tormenta que siempre ganará su enemigo. Pues, esto es igual, da igual cuantos problemas intente superar o solucionar, que estos buscan la manera de joderme de nuevo. Ya sea en la venta del coche, en la venta del barco, en mi bulto del brazo, en la ocupación de mis tierras, en mi denuncia por daños, en mi madre... Es inutil luchar, la banca siempre gana.

Si dios quiere, o mejor dicho, mis profesores, acabaré la carrera en junio de 2019, es decir es unos pocos meses y lo peor es que iluso de mí, creo que eso va a solucionar algo en mi vida, y cuando vea que no es así, no se que meta me voy a poner donde crea que mi vida estará mejor, y eso es un problema gordo.
Si odio como estoy en un momento determinado y se que da igual lo que ocurra, o mejor dicho, no va a ocurrir nada para que mi situación mejore, la única salida es la desesperación.

Dicen que si no hay nadie en el bosque, el árbol caído no hace ruido; y que razón.

Mi padre ya no está.

Nadie está.

Yo no estoy.

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